lunes 26 de diciembre de 2011

El terror


¿Por qué fue tan escasa la resistencia activa contra la violencia política hasta los años noventa? Varios factores coincidieron para entender la pasividad y hacerla parecer incluso respetable. El primero de ellos fue, sin duda alguna, el prestigio del terrorismo como actividad admirada y temida, capaz de fascinar a sus posibles víctimas. Se ha observado con mucha lucidez que personajes como Hitler, Stalin o Mao no eran admirados a pesar de sus crimenes sino precisamente por ellos. El terror es muy eficaz a la hora de conseguir adhesiones transformadas en culto aterrorizado a los profetas y ejecutores de las peores violencias. Una vez descartada la oposición activa o pasiva, es más fácil adaptarse a la situación convirtiendo el miedo en sumisión voluntaria, incluso entusiasta.


Movimientos cívicos, CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN

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