sábado, 3 de julio de 2010

La pequeña historia de España. (7)

Había conseguido por una labor perseverante y personalista de propaganda y organización que comencé hace treinta años, constituir un partido republicano de amplitud nacional. Recorrí toda España incorporándome masas populares que logré separar de los focos extremistas revolucionarios. El Partido Republicano Radical llegó a ser una fuerza política liberal, democrática, progresiva, de sentido gubernamental. Se agregaron también elementos de la clase media y de las profesionales liberales que, por espontánea selección, formaron pronto un estado mayor.
Gran oportunidad fue aquélla para haber agrupado a la nueva generación en una extensa y auténtica democracia nacional, plasmada sobre moldes nuevos, hasta donde ello fuera posible en un país que no ha pasado por las experiencias y evoluciones que fraguaron tan consistentes y duraderas de los pieblos como Inglaterra, Francia y Estados Unidos.

viernes, 2 de julio de 2010

La pequeña historia de España. (6)


Se puso de moda llamarse socialista, y algunos lo adoptaron como segundo apellido, pero mucho señorito de provincias se afilió directamente al socialismo y al sindicalismo de diversas tendencias, al mismo compás con que los Gobiernos elaboraban leyes de reforma social con precipitación excesiva, que demostraba más pronto miedo a la amenaza de la revolucón proletaria que amor al proletariado y a la justicia social.

jueves, 1 de julio de 2010

La pequeña historia de España. (5)


La clase media, anegada en el rebaño de la "masa neutra", y retraídos o disfrazados en sus empleos los profesionales de las ciencias y las artes; los intelectuales por antonomasia, afectando a los unos el desdén de su superioridad de clase, y los otros cultivando como "dilettantes" sus preferencias en la regalada comodidad de sinecuras burocráticas, o prefiriendo la feliciciad de la crítica banal y sin finalidad a la abnegación creadora del magisterio por el trabajo y por el ejemplo.
Entre unos y otros habían dejado acéfalos a los partidarios de acción, que seguían convirtiendo en virtud y en cualidad la consecuencia de solfear eternamente sobre los mismos pentagramas en que aprendieron el himno de Riego y la Marsellesa.

La pequeña historia de España. (4)


Así se explica que en España el pronunciamiento que estableció la Dictadura militar el 13 de septiembre de 1923 fuese acogido por el país sin desagrado y hasta con simpatía. Había que restablecer el orden como primera, urgente necesidad. Y se restableció el orden, un orden... El caso es que durante siete años consecutivos no hubo crímenes sociales sino el que sirvió de escarmiento por su represión justa y fulminante. Tampoco hubo lucha de clases. Cesaron las huelgas, dieron tregua los partidos políticos y alguno, como el socialista, colaboró sin rebozo en la obra de la Dictadura. En fin, reinó la paz, una paz...

La pequeña historia de España. (3)


Las campañas coloniales, las guerras civiles, los sacrificios revolucionarios, los desastres de Marruecos, la baja política y las luchas sociales había llegado a producir ne le alma nacional como un cansancio de vejez. De su fondo surgían ansias de paz y deseos de orden. Lo mismo le daba un régiemn que otro. Ninguno tenía legiones, ni héroes, ni mártires, porque la masa neutra predominante carecía de fe, la fe que mueve las montañas, según el Evangelio. Lo que quería era paz y orden.

domingo, 27 de junio de 2010

La pequeña historia de España. (2)


A la vez, se inició la campaña contra los políticos y la política que ha sido el recurso oratorio de los críticos de pacotilla en los mítines obreros y socialistas de todas las plumas de casa y boca en la prensa. Aquellos hombres públicos de otros tiempos que adquirieron experiencia y competencia honrándose con los cargos de concejales, diputados provinciales y gobernadores civiles antes de llegar a las Cortes, y, después, desempeñando direcciones generales y subsecretarías, para ocupar ya maduros, carteras ministeriales y gobernar con pleno conocimiento de la ley, de la administración y de los problemas nacionales, aquellos hombres públicos desparecieron y los ayuntamientos fueron monopolizados por el caciquismo rural explotador y logrero y las diputaciones provinciales por los representantes vitalicios en Cortes, comenzando la época de los gobernadores civiles ineptos y los directores generales incompetentes y los subsecretarios incapaces y los ministros improvisados.

La pequeña historia de España

A partir de hoy os iré colgando extractos de "La pequeña historia de España" el libro que escribió Alejandro Lerroux en 1.937.




El día 14 de abril de 1931 se pasó en España de la Monarquía a la República como si amaneciese, sin una alteración del orden público, en medio del más elegante respeto a las personas y a las cosas, en una elevada temperatura de entusiasmo, desbordadas la alegría popular y la fraternidad más espontáneas por todo y para todos, perfilándose el pueblo español en las perspectivas de la Historia con noble ademán caballeresco al inclinarse galantemente y respetuoso ante la majestad caída. Y yo me pregunto, como debe preguntarse el mundo entero, asombrado y lleno de horror ante el espectáculo que ofrece nuestro país, ¿qué ha pasado en el alma popular para que en el breve espacio de cinco años todo ese esplendor espiritual haya desaparecido y los caballeros de ayer se hayan convertido en los rufianes de hoy y los hermanos en verdugos de sus hermanos y la democracia en demagogia y la mitad del pueblo español en una horda de salvajes?

viernes, 7 de mayo de 2010

Zapatero: "España está a punto de salir de la crisis, si no lo ha hecho ya"

Está claro que al Presidente de España le hacen cuatro fotos dándole un poco de protagonismo y se le cruzan los cables. "España está a punto de salir de la crisis, si no lo ha hecho ya". Igual piensa que un día se despertará y todo se habrá solucionado por arte de magia.

lunes, 5 de abril de 2010

España hoy: El ministerio de los andares tontos

La clarividencia de los Monty Python.

viernes, 2 de abril de 2010

El señor Montilla y su vecina, la señora García


Carta al lector publicada en ABC.

Señor Montilla, tiene una conversación pendiente con la señora García. ¿No recuerda quién es?
La señora García era su vecina Juana, Juana García. Aquella vecina del 4º 1ª del bloque de viviendas del barrio de San Ildefonso de Cornellá, barriada de la periferia de Barcelona al que usted llegó desde Iznájar.
Cuando tenga a bien mantener una conversación con ella, dígale que ella ha dejado de tener libertad individual y que usted habla por ella y que, además, ahora todo lo que ella diga o haga será para romper su relación con España. Dígale que dejará de ser española.
Dígale que la catalanidad impuesta por usted y los de su calaña es democrática. Dígale que si no acepta la normalización pancatalanista vestida de nacionalsocialismo no podrá ser considerada ciudadana de una parte de España que se llama Cataluña. Dígale que algunos pretenden identificar ese trocito de España con un país independiente amparándose en mentiras, falacias, engaños y saqueos.
Dígale que esas cuatro patas sustentan una construcción nacional con grandes ansias de centrifugar y depurar a los que no están por la labor de colaborar en sus ansias imperialistas, desarrollando un Estatuto plagado de inconstitucionalidad.
Dígale a su vecina Juana que cuando vote no busque la papeleta del PSOE, porque el PSOE no se presenta en Cataluña y que Felipe González ya no es el candidato.

Turruchel Alcantud
Cornellá (Barcelona)